El verano llegó con altas temperaturas y la comarca sintió ese pesar de los días calurosos, por eso vamos hablar de las precauciones que hay que tener para realizar ejercicios físicos.

En un contexto normal nos preocuparíamos por los niños, personas mayores y personas con enfermedades respiratorias, que son las que mas propensas a sufrir algún riesgo de salud.

Pero hoy debido a la pandemia por coronavirus todos estamos estamos expuestos a ciertos riesgos.

Actividad física durante los días calurosos

Cuando se combinan los ejercicios con un ambiente caluroso, los aumentos de temperatura corporal pueden ser peligrosos así como la deshidratación.

Esto puede provocar una serie de cambios fisiológicos y problemas en el cuerpo que, en caso de no poder compensarse podrían causar mareos.

La deshidratación en verano por la transpiración suele ser de un 30% mayor al resto del año y durante las actividades de resistencia cardiovascular de larga duración como la bicicleta, correr, aerobic pueden producir perdidas de agua muy elevadas.

Otras de los problemas que surgen es la hipertermia por esfuerzo. Se trata de un aumento de la temperatura superior a los 40ºC.

Esto depende de la intensidad del ejercicio, las condiciones ambientales, la ropa, el equipamiento y otros factores individuales. Por eso hay que tener en cuenta varias cosas antes de ponernos a entrenar.

Golpe de calor por esfuerzo

El GCE es un problema grave y a menudo fatal ya que aparece cuando la temperatura supera los 40ºC y se produce una disfunción del sistema nervioso central así como un fallo de diversos órganos.

Esto puede producir alucinaciones, convulsiones o un coma. El riesgo aparece cuando el ejercicio es corto de alta intensidad o prolongado en ambientes calurosos.

La rampa muscular más conocida como calambres musculares, son dolores que se dan a menudo en el abdomen, brazos o piernas y pueden ocurrir como consecuencia del ejercicio físico intenso.

Síncope

El síncope por calor es un fallo circulatorio temporal a causa de la acumulación de sangre venosa en las extremidades inferiores que suele ocurrir en personas físicamente inactivas, sedentarias.

También existe la hipotensión ortostática que se da cuando las personas realizan cambios de posición rápidos.

Esto produce que el oxigeno que va al cerebro a través de la sangre se ve reducido y puede dar pequeños mareos, confusión y náuseas.

Consejos

  • Reducir la duración, distancia y/o intensidad del entrenamiento cuando el calor es alto
  • Realizar ejercicios en horas menos calurosas
  • Realizar calentamientos prolongados y adecuados
  • Llevar ropa holgada, transpirable y ligera.
  • La obesidad, bajos niveles de condición física, falta de aclimatación al calor, deshidratación, GCE previo, privación del sueño, disfunción de las glándulas sudoríparas, quemaduras de sol, uso de ropa inapropiada
  • Conocer los signos y síntomas de un síncope, golpe de calor y calambres musculares.