En este encuentro semanal mis noticias no son buenas. Subí de peso esta semana y ello siempre genera conflicto. Como mi idea es hacerlos parte de esta experiencia, les cuento qué me pasó.

En otra época podría sumarme al lamento autocomplaciente: pero si comí mucha verdura, si salí a caminar todos los días, ¿por qué subí de peso? Pero yo se por qué subí de peso: picotee pan muchos días!!!

Cada vez que asumo nuevos proyectos o que tengo algún tipo de conflicto en mi vida personal, acudo al consumo de pan como alivio. Si, lo uso como si fuera un calmante. Eso es porque el consumo de este tipo de alimentos generan dopamina, un químico muy poderoso que genera nuestro cuerpo y nos genera bienestar.

Pero como cualquier sustancia utilizada como escape emocional, dura poco. Después suelo sentirme muy pesada, descompuesta. Así que sí, comí mucha verdura y caminé todos los días, pero ese consumo de pan hizo que mi balanza fuera para arriba.

Después de un tiempo de sentirme culpable, débil de voluntad, decidí dejar de lado las equivocaciones y seguir adelante. Para eso identifiqué qué situaciones emocionales me provocaban la ansiedad que me llevó a comer e intenté solucionarlas de otra manera.

Así es la lucha con la obesidad, a veces se gana y muchas veces se pierde. Lo importante es seguir en el camino. Hasta la semana que viene.

Por Cecilia